Ahora que vamos despacio...
No se puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a descubrirlo en su interior. (Galileo Galilei 1564-1642, físico y astrónomo italiano)
Todavía padecemos la lentitud del paso del tiempo vacacional. Estoy impaciente por que las cosas tomen un rumbo más activo con más entusiasmo, aunque los acontecimientos que se prevén conflictivos e inquietantes. Mientras os propondré un tema importante para digerir lentamente: los valores humanos.
En cualquier tertulia, conversación o parloteo casi siempre acabamos anunciando con pesimismo la muerte de a los valores humanos. Cuando esto sucede, todos asentimos bajando la cerviz o arrugando el ceño en actitud nostálgica. Siempre miramos al pasado con añoranza, nos detenemos en el tiempo, ignoramos los cambios que ha sufrido nuestra sociedad y por tanto sus nuevos valores.
Desde mi punto de vista, al hablar de valores, no tenemos una claridad inequívoca de lo que queremos decir ¿podríamos enumerar los valores perdidos? tal vez algunos dirían, la educación, el respeto, la honradez, bueno —cada uno diría unos—. ¿y si preguntamos qué valores ha ganado la sociedad, qué diríamos? Cada uno según su pensamiento — tampoco sería unánime la respuesta—.
Sin ser exhaustiva, quiero aclarar en primer lugar el concepto de valores humanos. Los valores son la pauta para vivir y actuar la sociedad o el individuo humano, puesto que los animales no tienen valores sino instintos. Es decir: los valores son referentes que orientan nuestro comportamiento dentro del grupo social o el mundo individual. Los valores humanos nos hacen mejores, nos humanizan.
Los valores siempre están sujetos a la subjetividad de nuestras motivaciones y necesidades, digo subjetividad porque los valores no solo obedecen a la razón, sino al sentimiento, a la actitud, y a nuestras obras. Por eso, hemos de descubrir que valores son los que convienen a nuestra sociedad y cuáles nos convienen como personas, en ellos está el conocer como somos y qué queremos porque ellos condicionarán nuestro hacer cotidiano ( el de nuestra sociedad y el personal)
Al decir: " que no hay o que hemos perdido los valores" expresamos nuestro descontento, nuestra falta de empatía con el devenir diario, pero también, somos responsables de que esto sea así. ¿qué valores cultivamos y cuáles denigramos? Por ejemplo ¿educamos a nuestro hijos para ser solidarios, respetuosos, les inculcamos deseos de aprender o les damos como máximo valor el dinero y el consumismo? La respuesta es múltiple de acuerdo a la conciencia de cada individuo. Para llegar a un consenso en los valores necesarios a la sociedad no sería muy descabellado actualizar aquellos que nos identifican culturalmente y que nos ayudan a progresar en solidaridad y respeto.
Concluyo: no hemos perdido los valores, somos las personas los que los hemos dejado de lado considerándolos como algo que actúa por inercia. No, somos los responsables, debemos implicarnos en la construcción de nuestra sociedad. Si nos atenemos a lo que dicta la nostalgia, algunos valores ya no tornarán, pues son propios de la evolución y del progreso.
Nunca se aprecia el valor del agua hasta que se seca el pozo. (proverbio inglés).
Artículo escrito por nuestra compañera indignada Isabel: ver perfil