El fatídico año 2011 ya colmó la dosis de desesperanza y angustia, no para todos, sí, para aquellos que han sufrido con intensidad los efectos de la devastadora crisis, los que han visto como su vida más o menos normal ha pasado a ser mala por la pérdida de trabajo o recortes en salarios, por los desahucios de sus viviendas, por la amenaza constante de la subida de impuestos y por la presión de una sociedad aburguesada e insolidaria.
El inicio de 2012 es, con un nuevo gobierno, esperanza para muchos, decepción para otros . Nos abre un abanico de posibilidades dependiendo del punto de vista del espectador. Para unos será el inicio de la recuperación, la seriedad de gestión y el inicio de la salida de la terrible crisis. Para otros, cuyos ideales se fundamentan en una sociedad progresista, tal vez tengan que aparcar las ideologías en pro de una mejor gestión, que al final nos beneficiará a todos. Los que no se resignen e intenten armar follón ante cualquier decisión de un gobierno que no les gusta puede causar un malestar social poco productivo en estos momentos en que lo primero es pagar la deuda y volver a niveles aceptables en el bienestar social y universal.
No nos sirve en esta situación el divide y vencerás, antes al contrario. La unión hace la fuerza: Somos un país plural y diverso, todos somos necesarios y todos deberíamos reforzar la unidad para hacer próspera a España, porque al mismo tiempo se reforzarían las economías de las diversas comunidades y, por ende, los individuos alcanzaríamos un nivel de vida aceptable.
El deseo de mejora en 2012 es para todos, en todos los órdenes. Que todos crezcamos en bienes, pero también intelectualmente, socialmente. Pongamos en marcha el optimismo y como Hans Peter Dürr pensemos: “Un árbol que cae hace más ruido que un bosque que crece.” No miremos constantemente lo que nos dicen los periódicos, las noticias negativas de todas las horas, sino sensibilicémonos más bien a hacer que el bosque creativo vaya creciendo."
El 15-M debe ser en este nuevo año como una caja de resonancia que machaconamente nos recuerde lo que esta sociedad necesita.
Entre el ayer y el futuro está el presente que hemos de vivir con ilusión.
Feliz año 2012 a todos, Isabel.